jueves, 3 de noviembre de 2016

Federico Cantú


La evocación creativa de Cantú no tenia limites
Los nuevos retos y proyecto fluirían en cada uno de los atelier
En esta obra Cantú sugiere una revisión histórica de nuestro Mexico
Inficionado y concluyendo con lo que debemos considerar las raíces de nuestro pueblo Mexicano

Para este desarrollo decide incluir una serie de obras anteriores a manera de colaje creativo , con la idea de transformarlo en un gran lienzo al fresco

Asi como este proyecto son diferentes temas que no verían la monumentalidad


Adolfo Cantú

Colección de Arte Cantú Y de Teresa

miércoles, 2 de noviembre de 2016



A manera de efemérides , hemos incluido el tema de “Los  cuatro jinetes del Apocalipsis”  para a bordar el dia de los muertos
A mas de seis década de distancia de la memorable obra mural
Pintada con la técnica del fresco en el Museo regional de Morelia
Observamos la poderosa iconografía narrativa de uno de los mas consumados muralistas perteneciente a la Escuela Mexicana

Los cuatro Jinetes cabalgan sobre el lago de Pátzcuaro  dejando atrás la desolación y la destrucción del valiente Pueblo Tarasco



Adolfo Cantú
Colección de Arte Cantú Y de Teresa



jueves, 6 de octubre de 2016

El Templo Mayor (Huēy Teōcalli 'Gran Templo' en náhuatl)1 y el espacio físico donde se ubicaba, conocido como Recinto del Templo Mayor fueron el centro absoluto de la vida religiosa mexica, esto es, la de los aztecas de México-Tenochtitlán.



En el Recinto del Templo Mayor confluían los aspectos más importantes de la vida política, religiosa su mitología y económica de los mexicas, aquí tenían lugar desde las fiestas que el tonalpohualli marcaba hasta la entronización de tlatoanis y funerales de viejos gobernantes.
La construcción del templo principal de este recinto se realizó en siete etapas y alcanzó una altura aproximada de 45 metros.2
El Templo Mayor fue el centro simbólico de la gran red tributaria del Imperio Mexica, un lugar en donde se reunían las ofrendas sagradas y depósitos funerarios; un adoratorio a las deidades de la guerra y la lluvia; un símbolo de los logros de los aztecas ante sus enemigos.
Los templos gemelos coronan la base piramidal reflejan la antigua y persistente visión cosmológica de una serie de oposiciones coincidentes, entre ellas: cielo / tierra, sequía / lluvia, solsticio de verano / solsticio de invierno y los cultos a los dioses Tláloc – Tlaltecuhtli /Cihuacóatl-Coatlicue Coyolxauhqui.
Cada uno de estos templos estaba dedicado a un dios, a Huitzilopochtli del lado derecho (SUR), donde se encuentra el monolito de Coyolxauhqui. El otro templo está dedicado a Tláloc, del lado izquierdo (NORTE) donde está el Chac Mool. Al lado de este se encuentra la piedra de los sacrificios.