sábado, 2 de abril de 2016

Federico Cantú 1907-1989
Memoria Mural en Nuevo León



En el verano de 1941 Cantú regresa de los Estados Unidos
En donde había permanecido desde 1938, viene directo de Nueva York
y hace una breve parada de cinco días en Monterrey, el hijo prodigo regresa
a casa , ha pasado un gran exilio en America de Norte y Europa
Una larga travesía en donde ha adquirió una capacidad creador
impresionante , en este momento el esta decidido ha dejar un gran legado en Nuevo León , mismo que lo convertirá en le gran Maestro del Arte regio.



Los años 40 serán para el arte sacro en la Iglesia de la Purísima,
Y culminara con las obras monumentales en relieve mural para
La UANL


Adolfo Cantú


En 2008 con la venta de la Casa Estudio de Federico Cantú 1907-1989 en el antiguo pueblo de San Jerónimo , terminaba toda una época que nos evocaba a ultima etapa creativa de Cantú, este Atelier fue adquirido por Federico en los años 70s la importancia doble de esta Casa Estudio es que también conjuntaba una gran época creativa de Luis Ortiz Monasterio 1906-1990.
Desde una temprana juventud en ambos amigos surgió una gran honesta y duradera amistad , palpablemente documentada y narrada en la historia del Arte del siglo XX




En una carta dirigida a el escritor Alfonso Fabila desde la Ciudad de Los Ángeles California en abril de 192
9, Federico le comenta – Los únicos grandes amigos que tenemos aquí son Los Monasterio ( Luis y Anita Monasterio ) pero por desgracia el esta siempre ocupado y casi no nos vemos.

En una carta dirigida a Gloria Calero desde NY en Noviembre de 1938 le comenta-
Ya le dije a Monasterio que se venga a Nueva York se que le puede ir muy bien , realmente se puede hacer dinero aquí.




Hoy en dia La Colección de Arte Cantú Y de Teresa asi como la gran Colección de Federico  Cantú Fabila & Elsa E de Cantú se dan a la tarea de mantener viva esta memoria artística, aportando a las diferencias exposiciones y proyectos curatoriales
cada una de las obras de los diferentes legados


Adolfo Cantú

Colección de Arte Cantú Y de Teresa

jueves, 17 de marzo de 2016






Federico Cantú es uno de los pocos pintores que a pesar de pertenecer al grupo de los grandes maestros de la plástica mexicana del siglo XX su iconografía perma- neció distante y no cedió al incansable acoso de las posturas de la llamada “mexi- canidad”. El mismo Federico afirmaba que dentro de su obra podríamos encontrar una extensa variedad de corrientes espirituales de diferentes estilos. Sin embargo, su legado advierte un sello muy personal.
En Cantú, la mexicanidad es universal y para entender todo este laberin- to iconográfico, el artista retoma una de las frase que discutió en el café de La Rotond, con su amigo y protector Alfonso Reyes durante su larga estadía en Montparnasse de 1924 a 1934: “la única manera de ser provechosamente nacio- nal consiste en ser generosamente universal” y agregaba “pues nunca la parte se entendió sin el todo”.
Federico Heraclio Cantú Garza, mejor conocido como Federico Cantú, nació el 3 de marzo de 1907 en Cadereyta de Jiménez, Nuevo León. Cantú personifica uno de los más sorprendentes artistas del pasado siglo. Su obra encaja dentro de tres grandes escuelas del siglo XX: la Escuela de París, la de Nueva York y la Mexicana de Pintura, por ello se desprenden obras que abordan la comedia del arte, la mito- logía, la obra sacra, el retrato, los pasajes histórico-mitológicos y un sinnúmero de obras basadas en las grandes oratorias y óperas del extenso barroco europeo.
Fue un virtuoso del buril, el cincel y el pincel. Federico dominó con la misma maestría, el arte de caballete como la pintura mural, que conocemos.
En este recorrido, intitulado Memoria mural, Cantú recuerda en una entrevista de 1985 cómo a su temprana edad, viviendo con su madre la escritora Luisa Garza (Loreley), en San Antonio, Texas, ya estaba pintando en los pizarrones de la escuela. Entre sus temas estaban la natividad y pasajes de la historia de Estados Unidos.
textos Adolfo Cantú


Colección Cantú Y de Teresa
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miércoles, 30 de diciembre de 2015


Federico Cantú
Tormenta 1964
Happy New Year!
From The Collection Cantú Y de Teresa


viernes, 6 de noviembre de 2015


La obra aquí reunida ofrece un panorama de la producción artística de México, creada por muralistas que participaron en el diseño de un nuevo discurso visual. Hombres y mujeres de diferentes generaciones que se subieron a los andamios para dejar testimonio de los acontecimientos históricos, políticos y sociales de un México en constante transformación.

El florecimiento del arte monumental y el movimiento muralista –reconocidos ambos como el “Renacimiento mexicano”– se fortalece bajo la protección de José Vasconcelos en 1921, como Secretario de Educación Pública. 

Encabezaron la lista muralistas de la consolidada escuela mexicana de pintura: Dr. Atl, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera, y se fortalece con la llegada de la segunda generación de muralistas. Influencia fundamental para la aparición de figuras como la de Rufino Tamayo, uno de los más fuertes oponentes a este nacionalismo exacerbado.
Esta exposición colectiva representa una revisión del trabajo realizado por tres generaciones de muralistas miembros del Salón de la Plástica Mexicana: Federico Cantú, 1907-1989, Guillermo Ceniceros, Arturo Estrada, Arturo García Bustos, José Hernández Delgadillo, 1927-2000, Rina Lazo, Daniel Manrique, 1939-2010, Adolfo Mexiac, Fanny Rabel, 1922-2008, Aurora Reyes, 1908-1985 y Luis Y. Aragón.

La obra de esta generación de muralistas se fue incorporando al entorno de la modernidad, en espacios públicos masivos como las estaciones del metro de la ciudad de México, los muros de los barrios y unidades habitacionales, entre otros inmuebles.

El conjunto permitirá conocer más ampliamente a los hombres y mujeres que han dejado este importante patrimonio, el proceso de producción de la obra monumental a través de piezas de mediano y gran formato, bocetos, fotografías y documentos de los artistas, además de reproducciones a escala de los murales que se encuentran en espacios públicos.

La actividad se realiza en el marco de actividades del sesenta y seis aniversario del Salón de la Plástica Mexicana y décimo aniversario del Centro Cultural del México Contemporáneo.

La muestra se llevará a cabo del 11 de noviembre al 9 de diciembre de martes a domingo 10:00 a 18:00 horas en la sede del centro Cultural del México Contemporáneo, Leandro Valle # 20 colonia Centro, México D.F.